Mamá.
"Aún no es el momento" Me decía ella. "Has de ser fuerte" Repetía una y otra vez. Pero ¿de que me servía escuchar esas voces? Ya no es el tercer día, y nada nuevo ha pasado aún. Frío, tan solo ese gélido aire que transmite...frío. Calles vacías con gente perdida. Y tú. Frágil, bajo tanta lluvia con tanto frío y tanto miedo. Y él. Más fuerte que nunca, bajo tu piel, lento y cauteloso, siempre él. No miras a aquellos perros, a aquella gente, a ese niño... Ni tu futuro. "Ya no hay futuro" Sueles pensar. Si es que algún día piensas en ello.Tan preocupada por lo que algún día te podría deparar la vida, y ahora no había nada en lo que pensar. Tan atenta por los que no acostumbran a vivir como tú. Tan defensora de la justicia. Y sobre todo tan fuerte respecto a las adversidades. Y ahora ¿Qué? Nada. Tú y Él. Solos.Y te gana la partida, te hace dejarte llevar, te envuelve cuando te sientes débil, apacigua un instante y efectúa su jugada. El calor que un día te dio un abrazo... es hoy tu despedida. Y aún hace frío, demasiado frío para este mes. Demasiado calor te visita, y tú no puedes ofrecer. Demasiadas caras ausentes a las que mirar... cuando ya no ves.
No hay comentarios:
Publicar un comentario